Mauricio, una isla multicolor

Azul turquesa en las transparentes orillas del océano; cobalto tras la barrera de coral donde rompen las olas. Verde esmeralda en las profundidades de la selva, que se apretuja en sus montañas escondiendo en la frondosidad a monos y zorros voladores; verde claro en las plantaciones de caña de azúcar de donde se extrae el ron, uno de sus productos estrellas.

Amarillo oro es la allamanda, la flor sagrada que se entrega como ofrenda a los dioses de Grand Bassin, el corazón hindú de isla Mauricio. Violeta, magenta, azul… Un arcoiris en la Tierra de los Siete Colores, hogar de tortugas centenarias en el parque natural de Chamarel.

Destino: África, una pequeña isla llamada Mauricio

Es cierto que la mayoría de los turistas que se acercan hasta isla Mauricio lo hacen con un paquete vacacional cerrado, de esos de “pulserita” y apenas salen del resort con un par de excursiones contratadas. La isla de los recién casados y el turista cómodo. ¡Error! Isla Mauricio es un lugar con mucho más para ofrecer que tumbarse en la hamaca a disfrutar de la playa.

Para amar un sitio primero hay que conocerlo. Y, para conocerlo, sumergirse en su cultura, entrar en contacto con su gente, conversar sin miedo, investigar sus mercados locales más allá de los que venden ropa o artesanía para los extranjeros…La cultura de isla Mauricio es apasionante, aunque aquí más bien podríamos hablar de multiculturalidad: en sus pueblos y ciudades existe una mezcolanza de hindúes, católicos y musulmanes conviviendo en armonía.

¡Alquila un coche y explora Mauricio a tu aire! Es una isla completamente segura y sus habitantes, amables y acogedores.

Podrás captar instantáneas inolvidables como las de un atardecer en Cap Maheireux, al norte de la isla, mientras los niños juegan en una bahía salpicada de islotes vírgenes, tras una de las iglesias más emblemáticas de Mauricio.

Al suroeste de la isla, la cascada de Caramel se encuentra próxima a la costa, rodeada de un bosque donde abundan las tortugas.

Cómo se derrama el agua en un salto de 90 metros de altura en la cascada de Chamarel, enmarcada en la selva. Aunque la más sorprendente es “la cascada submarina” de Le Morne. En realidad, se trata de un efecto óptico sólo visible para los que la contemplan desde el aire.

Cuentan que en el sur de Mauricio, en Souillac, “las rocas lloran” en unos acantilados de lava conocidos como “Gris-Gris”. Un sendero atraviesa el bosque donde parece que te trasladas en el tiempo y el espacio, ya que el paisaje se torna de pronto extraño, como si en vez de isla Mauricio nos encontráramos en las costas europeas del mar de Irlanda o Escocia.

Namaste

Sigue la carretera hacia el interior, rumbo a Grand Bassin, la pequeña India de Mauricio. Cuenta la leyenda que el dios Shiva voló sobre la isla y le conmovió tanto su belleza que derramó unas gotas del río Ganghes sobre Ganga Talao, el cráter de un volcán que hoy es el lago sagrado para los hindúes. En torno a él se erigen los templos de Jánumman, el dios mono, y otras deidades menores, a donde acuden a diario muchos mauricianos para realizar sus plegarias y rituales. Silencio. Ahora camina despacio y deja que el sacerdote te bendiga: Namaste.

Grand Bassin

Piérdete por sus pequeñas ciudades: el mercado de Quatre Bornes, el centro colonial de Curepippe, con una fábrica de artesanos que construyen con minuciosidad maquetas de barcos, herencia del pasado holandés de la isla. El ambiente más chic lo hallarás en el moderno paseo marítimo de Port Louis, su capital.

Y, por último, ¡relájate en la playa! Los fondos coralinos de isla Mauricio son ideales para hacer snorkel o buceo. La arena blanca rodeada de palmeras de esa postal soñada se encuentra en la pequeña isla de los Ciervos, al este. Un viaje inolvidable que colmará tu alma de paz y buen karma, al menos hasta el siguiente destino.

Viajar a isla Mauricio…

  • El 95% de viajeros que desembarca en Mauricio va de luna de miel o paquete vacacional centrado en un complejo turístico. La isla ahora se está abriendo a viajeros independientes que buscan otras fórmulas de conexión con la cultura local como el couchsurfing. ¡Atrévete a viajar por tu cuenta! Isla Mauricio es segura. Su idioma oficial es el inglés y los mauricianos te ayudarán en todo lo que necesites.
  • ¿Cuándo viajar a Mauricio? A pesar de tener buena temperatura todo el año, la época más aconsejable es su estación seca: de octubre a marzo.
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1 Comment

  • Que buenos recuerdos me trae Isla Mauricio!!! Totalmente de acuerdo contigo Cosmopolilla… Es un destino que tiene mucho más que ofrecer que un resort en el que pasar las horas muertas entre cocktail y cerveza. Aunqie unas Phoenix no faltarán si volvemos…

    Un abrazo

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