Bali, viajar sola a la isla de los Dioses

Pasea por una plantación de té, piérdete en sus arrozales infinitos, degusta un zumo tropical en un jardín de la Monkey Forest Road de Ubud, practica surf en las playas de Kuta, alquila una moto y recorre sus senderos hasta el Templo Madre bajo el volcán sagrado de Agung… Imprégnate del estado zen en Bali, la isla de los Dioses.

Destino: Bali, el corazón hindú de Indonesia

Indonesia es uno de los países más interesantes y heterogéneos del continente de la eterna sonrisa, Asia. Para explorar las 17.508 islas que lo comprenden no nos bastaría toda una vida, pero si tengo que elegir una de ellas para viajar sola me quedo con Bali, donde el aire está impregnado de misticismo, incienso y el eco de las oraciones que se oyen a diario en sus más de diez mil templos. Identificarlos es fácil: sombrillas doradas, cintas de colores que ondean al viento, estatuas de piedra con flores y frutas como ofrendas.

Templo indú en Bali

Y es que Ubud, cuyo nombre en balinés significa medicina, engancha: su entorno de bosques y arrozales, sus cálidos habitantes, sus callejuelas por donde desfila un barong, espíritu bueno, danzando al ritmo de un tambor…

Comenzamos el viaje en Ubud, el centro espiritual y capital cultural de la isla. Tras reservar una habitación en uno de los muchos hostels que se ubican en los callejones laterales de la Monkey Forest Road, su avenida principal, toca salir a explorar esta pequeña ciudad del interior de Bali, que con su ambiente distendido ha atrapado a numerosos europeos y norteamericanos. Decenas de famosos y artistas se enamoraron de este rincón de Asia y se instalaron permanentemente.

Casas de Ubud, Bali

Y es que Ubud, cuyo nombre en balinés significa medicina, engancha: su entorno de bosques y arrozales, sus cálidos habitantes, sus callejuelas por donde desfila un barong, espíritu bueno, danzando al ritmo de un tambor… En esta ciudad es posible realizar un viaje al interior de nosotros mismos iniciándonos en el arte del yoga y la meditación, aprendiendo de los maestros que practican a diario sus beneficios ancestrales. En Ubud se respira serenidad y es contagiosa.

Estado Zen en Ubud, Bali

La avenida principal de Ubud finaliza en el bosque sagrado de los monos, una extensa selva en cuya frondosidad habitan simpáticos primates que corretean por las ramas, posan para los turistas jugando en las fuentes o comiendo trozos de coco a la sombra de los dioses de piedra. ¿Es por la tarde y tus pies cansados necesitan reposo? ¡Mímate! En una de las muchas casas de masaje podrás relajarte durante una hora por (aproximadamente) cinco euros.

La noche en Ubud se enciende en la explanada del palacio, con una exhibición de música balinesa y danzas tradicionales en las que las bailarinas usan gestos corporales para expresar diversas historias evocando a los espíritus.

Bailarinas en el Palacio de Ubud, Bali

Ruta por los imprescindibles de Bali

Salgamos de Ubud, con una moto de alquiler, coche o incluso un conductor con el que negociemos precio. Existen varias paradas imprescindibles que nos permitirán conocer los rincones más bellos de la isla: volcanes, lagos, plantaciones de té y café donde poder observar su proceso de creación de la planta a la taza, degustar sus variedades o incluso aprender a tostarlo. ¿Sabías que en Bali se cultiva la variedad de café más cara del mundo? Es el café de Luwak, ya que se extrae y depura tras ser ingerido por este roedor. ¡Un paquete en la Gran Manzana de Nueva York puede costar alrededor de 100 dólares!

Verde y escarpada, la isla de Bali es naturaleza en estado puro

La Cueva del Elefante, Pura Ulun Danu, templo que flota en medio del cristalino lago Bratan, al que acuden los campesinos a orar por la lluvia que riegue sus cosechas; las fuentes sagradas de Tirta Émpul, cuyas aguas curativas brotan de un manantial que según la leyenda fue creado por mismo el dios Indra… Los templos de Bali se pueden visitar todos los días durante todo el año y mimetizarse con los fieles inmersos en las plegarias. Una experiencia espiritual instructiva y enriquecedora para cargarse de energía positiva.

Templo de Tirta Empul, Bali

Verde y escarpada, la isla de Bali es naturaleza en estado puro. Las montañas nubosas esconden preciosas cascadas como la de Gitgit, donde acuden parejas de novios a inmortalizarse. Tampoco puedes perderte las terrazas de arroz de Jatiluwih, otro de los imprescindibles de Bali para capturar esa instantánea asiática de catálogo.

Cascada de Gitgit, Bali

Para terminar, en Bali también se puede disfrutar de la playa:  las hay fiesteras, saturadas de australianos como la de Kuta, ideal para socializar y hacer nuevos amigos; para iniciarse en el surf, la playa de olas largas de Legian;  para expertos con olas de infarto las de Uluwatu al sur; ventosas para practicar windsurf,  la de Jimbarán; sobre un arrecife de coral perfecta para bucear, la playa de Sanur;  o para los amantes de la tranquilidad las solitarias playas del oeste, de aguas turquesas… Elijas la que elijas no dejes de tomar una bintang en el chiringuito La Plancha al atardecer. Te prometo que desearás que tus vacaciones en Bali, la isla de los Dioses, no terminen nunca.

Atardecer en Kuta

Viajar sola a Bali…

  • A menudo me preguntan si es seguro viajar sola a Bali. ¡Por supuesto! En general, todo el sudeste asiático es un destino perfecto para una mujer incluso si es su primera vez viajando sola. En Bali, en concreto, te lo ponen muy fácil: te van a ayudar siempre que lo necesites con una sonrisa a cambio de otra.
  • ¿Cuándo viajar a Bali? De clima tropical, el “verano” de Bali es la estación seca, que coincide con la primavera y verano de Europa.
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1 Comment

  • ¡Increíble Bali!

    La combinación de paisaje con los templos, la cultura y el buen rollo que desprende Bali es una excelente elección para viajar sola. Eso sí, no es un viaje solitario apto para todo el mundo, las personas vergonzosas como yo no van ni a la vuelta de la esquina sin acompañante jaja.

    Enhorabuena por el post, me ha encantado.

    Un abrazo compi.

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